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La Payasada de las Comisiones de Postulación 

Barataria

Meritocracia es un término que se acuño hace algunas décadas para identificar aquel sistema socio-político organizacional en donde los puestos o cargos públicos que provienen de la delegación del poder por parte del pueblo se asigna, se obtiene y se designa con base al mérito personal, es decir aquel esfuerzo, talento y capacidad de una persona para ocupar y desempeñar un puesto público en lugar de la riqueza, el estatus social o conexiones.

En Guatemala, las comisiones de postulaciones se crearon con el fin específico de gestionar el proceso de postulantes para elaborar listados dentro de los cuales se procede a elecciones la mayor parte en el Congreso de la República y algunas otras por el presidente de la República. Estas comisiones de postulación examinan dos aspectos fundamentales: el primero, lo relacionado a aspectos puramente formales que tienen que ver con el candidato, la carencia de antecedentes y sanciones, las formalidades de su estado civil etcétera. El segundo aspecto, se refiere a los méritos propios de candidato que se resumen en méritos académicos es decir cuánto ha estudiado y se ha graduado, los méritos de experiencia, es decir en qué se han desempeñado, y además se agregan algunos otros méritos.

En realidad, nunca se ha comprendido cómo en una comisión de postulación hacen una tabla de puntuación en donde se supone, están los mejores calificados para el puesto si al final del proceso los que quedan son otros que no tienen mejor calificación.  Así las cosas, los méritos no importan sino lo que importa es “el cuello” que se tenga con los postuladores.  Hemos visto diversas comisiones de postulación todas ellas se hace un listado de todos los aspirantes en orden de nota que obtuvieron de la calificación así hay unos que llegan a tener hasta 98 puntos y otros que, “a duras penas” llegan a 65 puntos, sin embargo, al momento de elaborar las listas, la puntuación no sirve de nada.

¿No sería mucho mejor que solo se examinara y se hiciera la aplicación de la lista de gradación, y cuando se ordenara a los aspirantes con mayor punte se sorteara al azar entre los que tuvieron nota entre 80 y 100 punto?  Quizá siempre se haría trinquete, pero es mucho mas difícil darle punto a alguien en lo académico que no tenga un doctorado, o que no tenga un master, aunque ha existido casos en anteriores comisiones de postulación que han presentado como posgrado y master los cursillos que da el Colegio de Abogados y Notarios o el Instituto Guatemalteco de Derecho Notarial y le han dado valor de master universitario a esto, aunque en realidad son los menos.

Así, vemos cómo en las comisiones de postulación no importan los méritos, solo importan si tiene conectes, si tiene cuello o si esta decidido a ser un servil de los grupos de poder.

Por eso es que este sistema caduco de las comisiones de postulación no debería existir en Guatemala.  Hoy en día sufrimos de una grave, pero muy grave crisis de institucionalidad y todo lo que antes era academia, las universidades, se han convertido en satélites de partidos políticos, de grupos de poder que utilizan los espacios para promover a candidatos verdaderamente impresentables. 

Estos días se conoció el trabajo de la comisión de postulación para Magistrados del Tribunal Supremo Electoral, al examinar la forma en que se votó, resulta evidente de que ya había “compadre hablado” y que sabían por quienes votar y por quienes no votar, así hubo quienes apenas si sacaron un voto y otros que arrasaron mayoritariamente.  Al examinar la lista que se envió al Congreso de la República, se puede advertir de que ya sabemos qué tipo de Tribunal Supremo Electoral tendremos para las próximas elecciones, no augura nada bueno, sino mas de lo mismo, solo que ahora “del otro flanco”.

En cuanto a las siguientes postuladoras, la del próximo Fiscal General será de las mismas que han existido anteriormente, con alguna que otra presión mediática y de algunos grupos de poder.  Casi seguro que el listado que tendrá el señor Arévalo para elegir es algo así como la famosa pregunta. ¿De qué color quieres pintar tu casa? ¿De celeste o de celeste? Escoge.  Es decir, que el señor Arévalo no va a tener muchas opciones para elegir a quien quiere, porque seguramente quien vaya a ser el titular de la institución dedicada al ejercicio de la acción penal no vaya a ir a favor de quienes están actualmente en el poder.

El sistema de comisiones de postulación esta agotado desde hace ya algunos años, ya no se puede considerar un sistema limpio, transparente y objetivo.  Al contrario, además de ser una payasada, el sistema de comisiones de postulación es lo más sucio y perverso del sistema democrático que tenemos.  En esas comisiones se han postulado gente honorable, profesionales de gran valía y muchos verdaderos patriotas pero que se quedan a un lado, cuando existe la corrupción, el servilismo y los vendepatrias, entonces llegan personajes impresentables de poca valía, muchos de ellos son conocidos por lo mañosos y mañosas que han sido que por lo profesionales, algunos ni siquiera han tenido la necesidad de prepararse académicamente porque, para la corrupción y los corruptos lo que importa es que ellos hagan “lo que les pidan” y con ello no importa si sabe o no sabe, si tiene méritos o no los tiene, únicamente con la disposición de hacer lo que les pidan es suficiente.

Así las cosas, en Guatemala es muy difícil que la meritocracia sea un valor impuesto en la sociedad, por lo general no lo hay y no lo va a haber hasta que en realidad erradiquemos la corrupción de una vez por todas.  Si no nos esperará más de lo mismo, más de gente acomodada en los puestos de poder que, al no ser capaces de lograr un puesto de valía por sus méritos se vende al mejor postor, emulando el oficio más antiguo del mundo.  

La meritocracia, es una necesidad real en las sociedades de hoy día, debido a que, si algún funcionario no tiene méritos al llegar a una posición de poder, es fácilmente corruptible, puesto que, ante la falta de méritos para llegar a un cargo, deberá compensarlo con servilismo. He allí porque hay muchos serviles en tantos cargos de poder, que se prestan a dictar resoluciones güizachescas porque ya no pueden hacer otra cosa más que agradar a aquellos que los pusieron y los mantienen en ese puesto.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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