
La Templanza y el Honor
Del Escritorio del General
Estimados lectores:
Hoy deseo invitarlos a reflexionar sobre dos virtudes que, aunque parecen haberse relegado en la vida pública, constituyen el fundamento de toda sociedad próspera: la templanza y el honor. Ambas representan la dignidad, la rectitud, la prudencia y la fortaleza moral que permiten a las personas actuar con justicia, serenidad y responsabilidad frente a los desafíos sociales, económicos y políticos.
Cuando una nación pierde estas virtudes, comienza a debilitarse su tejido social. En cambio, cuando sus ciudadanos las cultivan, florecen el respeto, la confianza, la convivencia y el compromiso con el bien común.
En esta fecha, 25 de julio, recordamos al apóstol Santiago, patrono de la antigua ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala y símbolo histórico de valentía, servicio y perseverancia. Más allá de las distintas interpretaciones históricas o religiosas, su figura representa la disposición a defender principios superiores con disciplina y entrega.
También se conmemora el Día del Arma de Caballería en Guatemala. Para quienes hemos servido en ella, la Caballería simboliza la nobleza, el valor, la disciplina, la lealtad y el cumplimiento del deber. Estos valores trascienden el ámbito militar y constituyen ejemplos válidos para toda la ciudadanía.
Vivimos en un mundo complejo y cambiante; sin embargo, los principios esenciales no pasan de moda. La honestidad, el respeto, la palabra empeñada y el honor continúan siendo los pilares sobre los cuales se construyen familias sólidas, instituciones confiables y una nación fuerte.
Por ello, la mayor herencia que podemos dejar a nuestros hijos no consiste únicamente en bienes materiales, sino en una formación basada en el ejemplo, el respeto, la responsabilidad y el amor por Guatemala.
Que esta conmemoración nos motive a recuperar la templanza para actuar con prudencia en tiempos de incertidumbre y el honor para mantenernos firmes en nuestras convicciones, sirviendo siempre con dignidad a nuestra patria.
Extiendo una cordial felicitación a todos los integrantes del Arma de Caballería y a quienes, desde distintos ámbitos, honran diariamente el servicio, la integridad y el deber.
Adelante, con espíritu de vencedores.




