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Un día de San Bernardo que marcó la historia de Guatemala

Poptun

El pasado fin de semana, Guatemala vivió un momento trascendental en su historia política. La segunda vuelta electoral culminó con la victoria de Bernardo Arévalo, un hito que adquirió un matiz peculiar al coincidir con el Día de San Bernardo. La coincidencia de la elección de Bernardo Arévalo en el Día de San Bernardo añade un matiz simbólico a este proceso, por ser un Santo reconocido por su dedicación al servicio público y su búsqueda de justicia social.

Bernardo Arévalo, se convirtió en el primer hijo de un ex presidente en llegar a la presidencia de Guatemala. La elección de Bernardo Arévalo, adquiere un significado especial al recordarnos el período en que gobernó su padre, época en que Guatemala experimentó una serie de reformas y avances que marcaron una era de esperanza y progreso y que siguen influyendo en la vida cotidiana de los guatemaltecos.

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, es una de las Instituciones que se crearon durante el gobierno del padre de Bernardo Arévalo, y que continúa siendo un salvavidas para muchos ciudadanos, brindando una esperanza de vida a aquellos que, de otra manera, estarían desamparados y sin acceso al derecho a la salud. A pesar de las deficiencias de esta Institución, este sistema continúa siendo un símbolo de la responsabilidad gubernamental en el bienestar de la población guatemalteca.

El Código de Trabajo, una protección para los derechos de los trabajadores, y la Ley del Escalafón para el magisterio, resaltan la visión de un ex presidente que se preocupó por mejorar las condiciones laborales y educativas en el país. Y no podemos olvidar el Estadio de la Revolución, rebautizado actualmente como Estadio Doroteo Guamuch Flores, un símbolo deportivo que enlaza generaciones y representa una parte esencial de la identidad nacional.

Con un impresionante 58.0106% de votos a nivel nacional, Bernardo Arévalo se convirtió en el segundo presidente electo con mayor apoyo popular en la historia de Guatemala, al obtener 2,441,661 votos. La celebración de miles de guatemaltecos, realizada sin convocatoria oficial, que se desató en las calles refleja una esperanza colectiva en un futuro renovado, en el que la lucha contra la corrupción ocupa un lugar central. La población deposita su confianza en un líder que promete encarar el problema de frente sabiendo de su capacidad intelectual y liderazgo, identificándosele a nivel internacional, como un constructor de paz experimentado, un erudito, un historiador y un ser humano bondadoso.

La participación de jóvenes y adultos mayores en las urnas resalta la importancia que la sociedad guatemalteca le dio a la democracia.  Para millones de guatemaltecos, no fue un acto de votar, sino constituyó un acto de defensa activa de los valores democráticos que ahora garantizan una oportunidad para un futuro mejor.

Sin embargo, en medio de la celebración y alegría, la población continúa preocupada sobre lo que pasará a partir del día de hoy, primer día hábil después de las elecciones, con el partido político Movimiento Sevilla, luego que el Ministerio Público informara sobre nuevas acciones legales a partir del 21 de agosto, por lo que la ciudadanía debe permanecer vigilante para salvar la justicia y la equidad en el proceso y especialmente para defender su voluntad expresada en las urnas.

Este triunfo electoral es un paso importante para Guatemala, un país que anhela un futuro en el que sus ciudadanos vivan con dignidad y oportunidades. La memoria de Juan José Arévalo Bermejo, se entrelaza con el liderazgo de su hijo Bernardo, porque los guatemaltecos tienen la esperanza de retomar el espíritu de aquella época y construir una nueva primavera en la historia del país.

Con el legado de su padre como fundamento y el llamado de Bernardo Arévalo a luchar contra la corrupción y a enfrenar los desafíos actuales, se refleja la voluntad de restaurar la confianza en las instituciones y en el sistema democrático. Aunque los efectos no sean inmediatos, el compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas sentarán las bases para construir una Guatemala más justa y equitativa y con un futuro más prometedor.

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Mireya Batún Betancourt

Abogada, Notaria y Licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales, postgrado en Criminología, especialista en ejecución penal con estudios en Doctorados de Ciencias Penales y Derecho Constitucional Internacional.

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