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Cuidado con el pueblo

Tanmi Tnam

Pocas personas conocen las verdaderas causas de los problemas que sufre la mayoría de guatemaltecos. En el caso de las instituciones oficiales no demuestran interés en asumir la solución de problemas que son comunes desde hace cientos de años. Las estadísticas reflejan el estado en que se encuentran las respuestas a los derechos a la educación, a la salud, a la justicia, entre otros. Las instituciones públicas no han cumplido con sus obligaciones de atender las necesidades de la mayoría de la población guatemalteca. Este hecho genera conflictos de todo tipo.

Estamos viviendo en estos días una experiencia que hace rememorar el nombre de grandes líderes de los pueblos originarios que ejercían el servicio al momento de la invasión. La historia registra qué suerte corrieron los que estaban dirigiendo distintos espacios territoriales en aquellos tiempos. Pero en la actualidad hay casos de líderes de pueblos originarios que sufren distintas formas de violencia, especialmente el caso de quienes defienden la tierra, el territorio, la vida de los ríos y la vigencia de los derechos humanos individuales y colectivos. Es necesario revisar cuáles son las decisiones y las instituciones que en el país no funcionan para la búsqueda de las soluciones a los problemas estructurales. La vida y el desarrollo de un país corresponde a todos y no desde el punto de vista de un sector.

Esta vez, es de apreciar el esfuerzo del Consejo de Autoridades de 48 Cantones de Totonicapán por que se respeten los resultados de la Segunda Vuelta Electoral de manera que las autoridades electas y nombradas oficialmente asuman el puesto sin dificultades para atender las respuestas a las necesidades de todos los guatemaltecos. Es solamente el respeto a las decisiones del pueblo de Guatemala. Este esfuerzo refleja que es posible trabajar por la unidad en la diversidad toda vez que haya claridad en luchar por hechos culturales, sociales, económicos y políticos que responden al interés común de los guatemaltecos. Hay que reconocer que los poderes del Estado acostumbran ignorar al pueblo humilde que les habla. En esta ocasión, es obligación del Presidente de la República y de las instituciones específicas atender las peticiones planteadas porque es parte de sus funciones y responsabilidades.

El Concejo de Autoridades de 48 Cantones de Totonicapán está demostrando una oportunidad de su liderazgo de la manera más sencilla, con el uso de valores y prácticas que vienen de sus ancestros. Es de elogiar el llamado a todos por alcanzar los cambios deseados.  Es una experiencia actual de resistencia y de compromiso responsable para la construcción colectiva de propuestas que beneficien a todos. La apertura a todos los actores, sectores y pueblos de Guatemala es una muestra de la importancia de la participación y sus respectivos aportes para generar, discutir y proponer algo para conservar o transformar en beneficio de todos.

En esta ocasión, las exigencias se han concentrado alrededor del Ministerio Público por las razones ya conocidas. Esto es solamente un ejemplo. Otras instituciones públicas no se liberan de que el pueblo en cualquier momento les exija el cumplimiento de sus obligaciones en atender respuestas a los intereses y necesidades de la población guatemalteca. Los guatemaltecos pueden pedir cuentas a los poderes del Estado y a instituciones oficiales de alcance nacional, departamental, municipal y local con el objetivo de que hagan el trabajo que les corresponde y el buen uso de los recursos con que cuentan. Esto apenas empieza en busca de justicia, desarrollo y paz.

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