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Las Alianzas Público-Privadas en Guatemala son Privatizaciones

Barataria

Las Alianzas Público-Privadas comúnmente denominadas APPs son medios de colaboración entre el Estado y el Sector Privado mediante el cual se fomenta el desarrollo de infraestructura o bien la prestación eficaz de servicios en los que se busca cumplir con la finalidad del Estado, es decir el bien común.  Tal como se han concebido, las Alianzas Público-Privadas sirven al Estado como una herramienta eficiente para que se fomente nueva infraestructura, es decir toda aquella infraestructura necesaria para que el Estado pueda desarrollarse plenamente.  Bajo este precepto, queda claro que las APP no son de ninguna manera formas de privatización ni se le parecen.  La privatización es una forma de transferir aquellos bienes o infraestructura que el Estado ha constituido con dinero público y, con grande o mediana inversión se logra hacer eficiente el servicio que prestan.

En Guatemala, el Gobierno de Álvaro Arzú se dedicó a hacer piñata los bienes más preciados en ese momento del Estado.  Privatizó a precio de quemazón y por abonos la empresa de telefonía del Estado, Telgua que ahora es Claro, en un proceso más oscuro, vil y sucio que se haya dado en Guatemala.  Luego hizo lo propio con la Empresa Eléctrica de Guatemala vendiéndola mediante un proceso sumamente oscuro.  Hasta el día de hoy, no sabemos en manos de quienes se encuentra las acciones de ambas empresas, pero seguramente muchos de los ahora ricos en Guatemala, cuyas familias han controlado la política surgieron de esas privatizaciones al mejor estilo de las privatizaciones rusas y mexicanas.

En la legislatura pasa se hizo el primer intento de una “alianza pública-privada” a traves de la cual se concedió a la iniciativa privada la reparación de la autovía de Escuintla a Puerto San José, y con lo cual prácticamente se privatizó dicha vía.  Lógicamente esta supuesta APP en realidad es una privatización, la iniciativa privada no empieza de cero, sino de una carretera trazada y construida cuya reparación bien podría realizarla el Estado.  Así, se obligará a pagar a todos los que vayan al Puerto San José desde Escuintla un peaje porque no hay otra ruta alterna que quede a la mano para ello, esto en sí constituye una privatización clara.

Así, en Guatemala se creó en 2010 un institución que consume fuertes gastos al erario nacional pero que no sirve absolutamente para nada la famosa  Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica  o comúnmente llamada -ANADIE- esta institución encargada de promover las alianzas público privadas no ha funcionado absolutamente para nada, en sus casi 15 años de existencia únicamente se ha aprobado un proyecto, que es precisamente la privatización de la carretera de Escuintla a Puerto San José.  Es la inoperancia absoluta.  Es decir que no hay promoción ni búsqueda de inversionistas para que se desarrolle en Guatemala una infraestructura moderna.

Todo esto lo he indicado porque en los últimos días han sido polémicos en relación al anuncio del Presidente de la República el señor Arévalo en relación con la disposición primeramente de constituir una Alianza Público-Privada para la administración y mejora del Aeropuerto La Aurora y posteriormente indicar que se va a constituir una especie de sociedad de capital mixto (Estado-Empresa Privada) para “¿desarrollar?” y mejorar el Aeropuerto La Aurora.  Este anuncio que para muchos resultó ser “una buena idea” o “una decisión acertada”, pero en realidad los que se decantan por la decisión del señor Arévalo al parecer ignoran la realidad de las privatizaciones que en países como Guatemala han sido oscuras y corruptas o bien no comprenden que las Alianzas Público-Privadas en Guatemala no inician de cero y a la larga privatizan la infraestructura.

En el caso del Aeropuerto La Aurora ha sido el nido de corrupción y centro de serios delitos desde hace muchos años.  Durante el Gobierno del señor Oscar Berger se hecho mano del erario que se tenia producto de la privatización de la telefonía, para realizar una ampliación al mismo.  Carente de conceptos técnicos y hasta lógicos que indicaban que el primer aeropuerto nacional debía de quedar fuera de la ciudad se consideraron otros lugares en el Departamento de Escuintla, sin embargo la corrupción pudo más y la ampliación del aeropuerto se hizo si o si, gastando grandes cantidades de dinero sin solucionar el problema ya que la misma pista principal del aeropuerto no podría ampliarse dado que se encuentra rodeada de viviendas.  Al final los gobiernos de Morales y Giammattei terminaron de hacer un aeropuerto ineficiente sin cuestiones básicas como aire acondicionado, gradas eléctricas áreas de recibimiento y otros el Aeropuerto La Aurora ha venido de menos a menos y a mucho menos, para que se forzara una privatización misma que ahora el gobierno de un partido que no cree en la privatización se decante con una facilidad inusitada quien sabe a costa de qué o beneficio de quien.

El señor Arévalo no tiene claro si se va a decidir por una Alianza Público Privada o bien por una especie de sociedad de capital mixto Publico y privado, a la usanza de aquellos experimentos que se hicieron a finales del siglo pasado como BANRURAL un exitoso banco de capital mixto cuya transparencia en la conformación ha sido ejemplo y que es la pera que todo los políticos y la iniciativa privada quiere cooptar y cuyas luchas internas en el Consejo de Administración han sido pan de cada día desde hace muchos años, pero que sin embargo sigue siendo un banco importante en el país.  O bien, el caso del Ferrocarril el cual es ejemplo de opacidad en la constitución de una sociedad privada de capital mixto FERROVIAS, ha sido ejemplo de perdidas (Recordemos que se pagaron más de 76 millones de dólares por un arbitraje perdido) pero que sigue siendo el panacea para constituir una empresa de metro otra vez con opacidad.

Para concluir, una Alianza Público Privada si no inicia de cero, es decir desde el inicio es simplemente una privatización disfrazada así es como el señor Arevalo quiere convertir en a Guatemala en un sistema de privatizaciones que, siguiendo el patrón que quiere utilizarse en el Aeropuerto La Aurora continuaran privatizándose toda la infraestructura del Estado sin desarrollar nada.  Si se quiere un aeropuerto desarrollado se deberá invertir en ello, no privatizar el que ya se tiene, sino que debería de constituirse un marco legal, los terrenos y el capital (que la iniciativa privada debe poner la mayor cantidad) para desarrollarlo.  Al contrario y repito, si se sigue con la idea de conceder lo que ya está, es decir dar en concesión la infraestructura publica para que la iniciativa privada invierta poco y gane mucho y le de al Estado las migajas como pasó con la Autopista a Escuintla durante muchos años, eso no es Alianza Pública Privada eso es, simplemente, privatización.

El país no mejora con privatizar sus bienes, eso esta claro con las privatizaciones del pasado: La telefonía constituye un monopolio de cartel, que domina al consumidor cobrándole lo que sea y el mismo Estado esta a merced de ellos, haciendo leyes para su beneficio.  O, como sucede con la Electricidad cuya ley le favorece hasta en las expropiaciones y la energía eléctrica ni ha llegado a todos los rincones del país y sigue siempre cara.  El país mejora con leyes claras y su infraestructura se desarrollara con Alianzas Pública Privadas en donde la iniciativa privada si quiere ganar que empiece de cero, construyendo no tomando lo que ya esta y luego de un par de chapuces ya se cobra todo, eso no tiene sentido y el Gobierno de Arévalo que ha sido tibio con todo debe saber que la campaña termino, que el apoyo de muchos sectores lo esta perdiendo y que es hora de gobernar o renunciar.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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