
Orientar para disminuir la corrupción
Tanmi Tnam
En el país ya es costumbre hablar de corrupción. Es un hecho que genera vergüenza para algunos, admiración en otros y silencio para muchos. ¿Cómo fue posible caer en la corrupción en un país donde la mayoría habla del bien y del mal? Hay mayoría de población que reconoce acercamiento a alguna de las religiones, otro porcentaje bastante bajo ha cursado los grados de la educación media y hay muchos con formación profesional. No es fácil explicar en qué momento se adquieren los argumentos y las habilidades para apropiarse indebidamente de recursos ajenos, o recursos públicos, o tener un trabajo en el sector público y atender otro con más responsabilidad y dedicación. ¿Dónde aprendió la corrupción aquel trabajador que apenas lee y escribe y accede a una función pública y con suficientes inclinaciones a hacer corrupción?
Cómo cayeron en la corrupción profesionales de alta formación académica, por ejemplo, algunos economistas, administradores, auditores, médicos, abogados, entre otros. ¿Qué le falta a la formación profesional y ética al contenido de la educación superior de las distintas universidades que funcionan en el país? Si no es en la educación superior, tal vez no hay análisis de las causas y consecuencias de la corrupción en la educación del nivel medio. Digamos que no fuera en la educación escolar, es bueno revisar lo que aprenden las generaciones nuevas en el ámbito familiar ¿qué argumentos y modelos de actuación practica mamá y papá? Si no logramos identificar el espacio que evita hablar y practicar la transparencia en el trabajo, en el uso de los fondos públicos, en el grado de responsabilidad de cumplir con el trabajo. ¿Qué hacemos con nuestro país?
Muchos guatemaltecos están preocupados por los efectos negativos de la corrupción en distintos espacios y niveles de la administración pública, en el sector privado y en espacios de participación en las comunidades locales. Hay comunidades cuya dirigencia lleva años luchando por obtener alguna obra pública, el tiempo transcurre y no se logra la aprobación de respuestas a las necesidades que tiene la población local que puede ser un edificio escolar, un centro de capacitación laboral para la juventud o para las mujeres. También hay trámites administrativos que caminan lento y pasan años y nadie dice algo para cuándo puede estar la respuesta o la solución.
En educación, hay efectos negativos en la cobertura, en la calidad y para actividades de capacitación y formación de todos los involucrados en este servicio. La corrupción provoca la ausencia o baja dotación de materiales educativos en los niveles de la educación pública. La corrupción en casos exige pago a aspirantes a puestos públicos. Los expertos en educación señalan que es posible la corrupción en la contratación de servicios públicos, en el nombramiento de personal de nuevo ingreso y en la admisión de estudiantes en cualquier nivel educativo.
En educación, los efectos de la corrupción se hacen sentir más en la población empobrecida al estar al margen de los mecanismos de asignación de presupuesto y de los controles administrativos y técnicos de lo que poco que allí funciona. En ocasiones la educación pública exige pago de cuotas por alguna actividad, equipamiento con cosas mínimas, pero con muy alto costo, asignación de créditos en cursos a cambio de algún dinero.
Así también confiamos que la educación escolar asuma oportunidades de estudiar qué es la corrupción, su historia, cómo opera, quiénes hacen corrupción, cuáles son sus causas y consecuencias, qué es la transparencia y la rendición de cuentas.

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