OpiniónColumnas

Evitemos la guerra

Petardo

Las guerras tienen como origen múltiples causas, entre las que suelen estar el mantenimiento o el cambio de relaciones de poder, dirimir disputas económicas, ideológicas, territoriales (por cuestiones históricas y estratégicas), religiosas, etc.

Su origen puede ser el control político de un territorio, su población y sus recursos naturales, o el choque de diferentes ideologías o religiones. En los casos más extremos, la guerra persigue conscientemente la destrucción total del enemigo. Cada año permanecen abiertos en el mundo más de 30 conflictos. Una guerra es un enfrentamiento entre varias personas o bandos, normalmente países, cuyo fin es imponerse y vencer al enemigo. Y siempre surgen por alguna razón: económica, ideológica, territorial, religiosa, etc. Los tipos de guerras pueden ser Guerra convencional, civil, de invasión, armamentista y psicológica, son algunas de las que se han llevado a cabo en el mundo.

En lo social la guerra afecta a todos los sectores, se produce una desorganización de la sociedad. En el aspecto humano se presentan olas de violencia, violación, atropellos, deshumanización por el ocupante, pérdida de la espiritualidad, de la autoestima, de los atributos humanos. Las consecuencias de la guerra traen Ciudades destruidas, regiones devastadas, terrenos infértiles y ausencia de medios de producción y supervivencia son algunas de las postales más habituales cuando nos acercamos a una guerra e intentamos comprenderla.

Para evitar los conflictos es recomendable: Conducir negociaciones preventivas, elaborar una cultura de tolerancia y de negociación para manejar conflictos, enseñar la prevención de los conflictos, establecer concertaciones multilaterales para preservar la paz, favorecer el acercamiento entre militares y civiles. La economía mundial sigue debilitada por la guerra debido a las importantes alteraciones en el comercio y las crisis de los precios de los alimentos y los combustibles, lo que está contribuyendo a que aumente la inflación y se endurezcan las condiciones financieras mundiales.

Varios gobiernos militares y civiles han dominado Guatemala durante la segunda mitad del siglo XX. Una guerra civil violenta que duró treinta y seis años comenzó en 1960 y terminó con los acuerdos de paz entre el gobierno y la organización de la guerrilla dominante, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). La guerra, estrictamente hablando, es aquel conflicto social en el que dos o más grupos humanos relativamente masivos —principalmente tribus, sociedades o naciones— se enfrentan de manera violenta, generalmente mediante el uso de armas de toda índole, a menudo con resultado de muerte —individual o colectiva— y daños materiales de una entidad considerable.

 La guerra es la forma de conflicto sociopolítico más grave entre dos o más grupos humanos. Se da tanto en sociedades tribales como en civilizadas, pero es más grave entre estas últimas ya que son más complejas, masificadas y tecnificadas. Es quizás la más antigua de las relaciones internacionales y ya en el comienzo de las civilizaciones se constata el enfrentamiento organizado de grupos humanos armados con el propósito de controlar recursos naturales o humanos (conflictos entre cazadores nómadas y recolectores sedentarios que sí desarrollaron el concepto de propiedad), exigir un desarme o imponer algún tipo de tributo, ideología, nacionalidad o religión, sometiendo, despojando y, en su caso, destruyendo al enemigo, en lo que se podía llegar y se llegó frecuentemente al genocidio. Es más, este tipo de conducta gregaria es extensible a la mayor parte de los homínidos y se encuentra estrechamente relacionado con el concepto etológico de territorialidad.

Ahora que estamos a escasos días para elegir por quien votaremos para que conduzcan el país, hagamos el proceso en debida forma evitando conflictos que nos puedan dividir y confrontar, los guatemaltecos con un voto analizado, razonado y determinado viviremos en paz.

Area de Opinión
Libre emisión de pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor:

Leonel Guerra Saravia

Médico y cirujano con maestrías de ciencias sociales, política, relaciones internacionales y filosofía.

Avatar de Leonel Guerra Saravia

One thought on “Evitemos la guerra

Comentarios cerrados.