Press "Enter" to skip to content

El Nuevo Orden Mundial 2

Debemos Saber La Verdad

Como hice ver en mi artículo anterior, nos están llevando a un nuevo orden mundial para controlar el poder económico y político utilizando a los seres humanos y mentalmente convenciéndolos por medio de la tecnología, la electrónica y la ciencia, para lograr aislarlos siguiendo protocolos establecidos y así poder gobernar las naciones con mayor beneficio para los más poderosos.

Se debe dar su lugar al ser humano, como ha sido la vida durante muchos siglos, no hay que programarlos y utilizarlos.

Para gobernar a los pueblos, al mundo y para que todos sepamos en donde estamos, desde el más humilde hasta el más influyente, los seres humanos debemos tener objetivos básicos sobre la forma de vida, que consisten en el cultivo de la naturaleza racional que se recibe con la educación, la renovación de familias, de allegados, de personas cercanas y en la búsqueda del bien supremo que es al que debemos dirigir nuestras acciones, para alcanzar nuestra perfección como seres humanos y así mejorar la educación y renovar a los pueblos.

Es preciso conocer el fin hacia el que debemos dirigir nuestras acciones y es necesario conocer nuestro destino, para poder tomar la firme determinación de dirigirnos hacia él.

Una vez tomada esta determinación, nuestro yo interno se verá libre de toda vacilación e inquietud y en cuanto se hayan consolidado esta serenidad y tranquilidad interna, gozaremos de una profunda paz interior que ningún acontecimiento podrá alterar o cambiar. De esta manera estaremos en condiciones para darnos cuenta y conocer la esencia de todas las cosas y habremos alcanzado el estado de perfección que nos habíamos propuesto.

Los seres tenemos unas causas y se producen unos efectos. Todas las acciones humanas se fundan en unos motivos y dan lugar a unas consecuencias. El conocimiento de las causas y los efectos, de los motivos y de las consecuencias, constituyen la raíz del método racional con el que se alcanza la perfección.

Muchas fuerzas mundiales, dirigentes y políticos han pretendido mejorar, renovar a los humanos y gobernar a sus propios pueblos, presentándose con muchas virtudes, buscando conseguir que les crean la sinceridad de todas sus intenciones que dicen tener. Como no lo han logrado, no han podido mejorar, renovar y gobernar.

Para que los humanos pretendamos educarnos, renovarnos y gobernar a los pueblos, hay que esforzarnos primero en gobernarnos los humanos a sí mismos con rectitud y sinceridad. Para logarlo se aplica ante todo ordenar a las familias, a los allegados y a las personas cercanas.

Para lograr lo anterior, debemos los seres humanos corregirnos a sí mismos y conseguir la rectitud y sinceridad de todas nuestras intenciones. Para lograr que las intenciones sean rectas y sinceras tenemos que entregarnos con ardor al perfeccionamiento de los conocimientos morales y verdaderos, consistentes en entrar y descubrir los móviles de las acciones.

Si se alcanza un conocimiento claro y profundo de los móviles de las acciones, como seres humanos obtendremos con ello la máxima perfección de los conocimientos morales y verdaderos e inmediatamente todas las intenciones serán rectas y sinceras, con esto las virtudes del yo interno corregirán todo nuestro ser.

Si logramos nuestra perfección personal, quedará establecido el orden de nuestra familia, de nuestros allegados y de personas cercanas, así todos los pueblos estarán bien educados, renovados y gobernados para que haya paz y armonía.

Todos los seres humanos, desde el más influyente hasta el más humilde, tenemos el deber de mejorar y corregir cada uno su propio ser. El perfeccionamiento de uno mismo es la base de todo progreso y desarrollo moral.

Sería contrario a la naturaleza de todas las cosas el que se produjeran los mismos efectos en estados de desorden y confusión que organizados y sistematizados. Por consiguiente, debemos evitar siempre el tratamiento superficial de los más importante, subordinándolo a lo que es secundario o menos importante, jamás debemos tratar con seriedad lo menos importante, anteponiéndolo a los más importante.

Los seres humanos siempre tenemos pendiente realizaciones personales, profesionales, sueños y procesos que perseguir con el deseo de lograr para los demás un legado de principios, valores y de obras bien hechas para que el mundo sea mejor y por lo tanto queremos dejar huellas y trascender, eso se llama calidad motivacional.

No solamente hay que ir por la parte económica, vamos por nuestra motivación interna, por el deseo de transcender para dejar un mejor mundo antes de irnos.

No podemos dejar de pensar y siempre tenemos que estar activos, tener sueños, procesos, trabajar y sentirnos útiles para el bien propio y el de los demás.

Area de Opinión
Libre expresión de pensamiento.

Lea más del autor:

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

%d bloggers like this: